Número 6

Ficciones, utopías y distopías

El graffiti es una escritura de lo efímero que interrumpe la superficie de la ciudad para abrirla a otros relatos. Como toda ficción, inventa un mundo posible: una protesta, un deseo, una memoria o una utopía. Allí donde la pared parecía muro, se vuelve página; allí donde reinaba el orden, aparece la grieta. El graffiti inscribe lo colectivo en lo cotidiano, convierte al espacio urbano en un territorio narrado y en disputa. En este número, dedicado a ficciones, utopías y distopías, elegimos estas imágenes porque en ellas la ciudad se revela como archivo abierto de la imaginación popular.

Quiénes somos

Es difícil poder decirlo.

Y para no caer bajo adjetivos elegimos cuatro verbos:
contar-partir-continuar-ensayar
cuentos-poesías-novelas-ensayos

¿se trata de escribir? ¿de leer? ¿de qué nos lean?
Nos gusta pensar a Rinoceronte como un espacio, un lugar, en donde, como dice Roland Barthes, … las cartas no estén echadas sino que haya juego todavía.

No pretendemos textos sin sombras, desconfiamos de la enceguecedora claridad. Ni de vanguardia ni a la retaguardia, sólo el espacio que Rinoceronte propone.

Invitamos a recorrer nuestra Embestida

 

Y luego de la Embestida, nuestro rinoceronte se detiene un poco, hasta que se afirma y da un nuevo paso que invitamos a seguir…

Con el otoño viene el Número 2, cargado de vientos, exilios, otredades. Rinoceronte invita, por un rato, a compartir el viaje.

Escribir, leer, traducir… Quienes trabajan y teorizan en el campo de los problemas inherentes a la traducción, sitúan que todo traductor-lector debe tomar posición y resolver los impasses que genera lo “intraducible” entre una lengua y otra.

Pasó un año y aquí estamos.
Rinoceronte que sale de paseo encuentra con quienes beber en la noche, los que se acercan al pozo, estamos agradecidos por eso.

Han sido y son tiempos de guerra.
Cuando muere en la guerra un hombre, en la ciudad griega, los epitaphios dicen:
Honor y gloria a los caídos.

El graffiti es una escritura de lo efímero que interrumpe la superficie de la ciudad para abrirla a otros relatos. Como toda ficción, inventa un mundo posible: una protesta, un deseo, una memoria o una utopía.